Esta nobloga está dedicada a mi familia, a los amigos que a lo largo del tiempo fui dejando en el camino y que por algún motivo u otro (entre ellos mi innata parquedad) perdí todo contacto con ellos, y a todas las personas que me han ido enseñando con sus breves enseñanzas, a andar por la vida y a estar en paz con Dios y con el nazareno; y claro, también a aquellos que no tuvieron ni buena onda ni paciencia, quienes me enseñaron a no seguir su ejemplo. A todos, gracias miles.
Tags: dedicatoria, bienvenida